OBJETIVOS EMOCIONALES

De niño recuerdo que mi mama asistía a realizar sus compras al mercado de la colonia en la que vivíamos. Yo he de haber tenido como tres o cuatro años, no lo recuerdo muy bien. 

Ese mercado contaba con una gran variedad de comercios, de eso me di cuenta; pues al entrar a este en muy diarias ocasiones, me percataba de múltiples negocios tanto de polvos de mole y especias, hasta imágenes religiosas. Sin embargo, el objetivo era claro.

Recuerdo que en aquella tarde de compras, mi madre se estaciono en la polleria, un tanto despistada, mas que en otras ocasiones. En ese momento, yo había ya ubicado mi comercio favorito, el de los juguetes y curiosidades de todo tipo. Ese era el objetivo por alcanzar aquella tarde. 

"Los juguetes nos mueven" decía la frase en un audio libro que hoy por la mañana escuchaba. Fue lo que me paso a mi, y ello; fue lo que me despego del regazo de mi madre. En pocos segundos estaba llevando acabo mi primer aventura en aquel enorme mercado, que por suerte no estaba tan lleno como en los fines de semana.

Lo que me llevo a realizar mi aventura y finalizarla con una gran susto y molestia para mi madre, pues el objetivo de alcanzar la gran riqueza de juguetes y accesorios que contenía ese comercio; era el paraíso para cualquier niño de mi edad. 

El miedo no se presento en lo absoluto, los obstáculos no se asomaron, la incertidumbre no me fastidio y mi capacidad no sufrió de desaliento, era un niño de tres años que no le preocupaba absolutamente nada. El objetivo, era alcanzar el paraíso de juguetes que llamaba mi atención cada que entraba en ese gran y enorme mercado de la mano de mi madre. 

Esa ocasión, ni la mano de mi madre me detuvo en conseguir mi objetivo. No se si era tanta mi emoción y el sentimiento de curiosidad por estar en esa zona de juguetes, que me hizo desprenderme de la mano de mi madre. Y es que cuando una mama no deja que su hijo de tres años se despegue de ella en una zona de gran afluencia de gente, puede utilizar todo lo necesario que este a su alrededor para mantenerlo a su lado. Pero esta vez, no le funciono a  mi madre. Ya que fui por lo que ya venia deseando desde tiempo atrás.

Habiendo alcanzado mi objetivo de manera ilesa y disfrutado de mi estado emocional dentro de ese negocio; en el cual fui adoptado por una señora muy agradable y la que me proporciono los juguetes necesarios solo para mantenerme en el lugar de manera entretenida. Ya que por suerte, conocía a mi madre y me detuvo intuitivamente hasta nuestro encuentro. 

La aventura termina dándome el placer y al mismo tiempo el dolor, tanto para mi, como para mi madre. La experiencia, el susto y el sufrimiento. La peor parte, la llevo mi madre. Por  haber perdido de vista por unos minutos, al hacedor de misiones. 

Este sobresalto, me hizo acreedor al regaño y azote, mas apetecibles que en mi vida hubiese tenido de la voz y mano de  mi madre; pues el objetivo fue conseguido.  

"LOS OBJETIVOS SE DEBEN DE VIVIR AL FILO DE LAS EMOCIONES Y BAJO LA INOCENCIA DE UNA INFANCIA SIN LIMITACIONES"

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